el canto de la reina / the queen's chant

 

Documental

HD / 16:9 / color / 10 min / 2015

Sinopsis / Synopsis 

Tres relatos desde un núcleo rural en La Alcarria configuran una estampa de un tiempo en el que todo parecía estar detenido.

Three stories from a rural heart in La Alcarria make up a picture of a time where everything seemed to be at a standstill.

 

 

Premios / Awards

Best Documentary. FECICAM. Spain (2016)

Documentary Short Film Mention. Ecozine Film Festival. Spain (2016)

Best Short Film. Biosegura Film Festival. Spain (2016)

Best Documentary. Foro de la Escuela Rural Film Festival. Spain (2016)

Best Short Film “QuijoteFilms". Rural Film Fest. Spain (2016)

Best Guadalajara Film. Cine Lento Festival. Spain (2015)

Festivales y proyecciones / Festivals & Screenings

 

Cine Lento Festival. Spain (2015)

Valle de la Fuenfría Film and Nature Festival. Spain (2015)

Jose Francisco Rosado Festival. Spain (2015)

FECICAM Festival. Spain (2016)

Ecozine Film Festival. Spain (2016)

Festimage Festival. Spain (2016)

Requena y Acción Festival. Spain (2016)

Biosegura Festival. Spain (2016)

Tlanchana Festival. Mexico (2016)

Luna de Cortos Festival. Spain (2016)

Ecological TV Festival “To Save and Preserve”. Russia (2016)

Foro de la Escuela Rural Festiva. Spain (2016)

Rural Film Festival. Spain (2016)

Azul Surrealidades Iberoamerican Festival. Colombia (2016)

“Film Sozialak” Film Festival. Spain (2016)

BICC – Scientific Film Biennial. Spain (2016)

Planeta.DOC Festival. Brazil (2016)

Arte Non Stop Festival. Argentina (2016)

Ciudad de Toledo Youth Film Festival. Spain (2016)

 

Créditos / Credits

Director – Inés Espinosa

Produced by Inés Espinosa & Amparo López

Scriptwriter, Cinematographer & Editor – Inés Espinosa

 

CAST:

Jacoba Pascual

Margarita López

Miguel Andrés

Eusebio López

 

Mi abuela tenía los dedos torcidos como patas de insecto,

sin huella dactilar.
Decía que la causa era lavar la ropa
con agua fría, jabón ácido

y dejarse las penas
en la losa de piedra
junto a otras mujeres araña

que esperaban ese momento,

arrodilladas ante el agua,

para ofrecerse confesión.

A los niños nos dejaban jugar
en la infinita pradera de aliagas
que sería después el tendedero.
La ropa aguantaba las espinas más que nuestra piel

y terminábamos

con las piernas llenas de mensajes inquietantes.

Ajenos al desgaste de su carne,
a las lágrimas repartidas en la colada,
y a su digna alianza,

jugábamos a una propiedad de la vida,

el encantamiento, que es decir:
ahora tú eras bueno,
ahora tú te ibas a París,

ahora yo era madre. Y tú no estabas muerto.

Ya atardecía cuando regresaban
con la húmeda carga
y la piel reventada por la sosa,
cada mujer con un color distinto
azul, morado, blanco, según su fortaleza.

Y los niños seguíamos de lejos

la transformación,

en silencio.

Cuando sus dedos terminaron por ser arañas albinas

quiso contar las cosas tirando de un hilo
que apenas daba ya para liar una trampa.
Hacía tiempo que habíamos dejado de creerla,

de traducir su lengua de vacío.
Todo es desmemoria, conveníamos

después de cada frase.

Y yo miraba el cuenco de sus manos
en el que cabía toda su vida,
y esperaba que dibujaran
algún otro secreto en el regazo.
Ella terminaba diciendo:
menos mal que los tiempos cambian
y ya no es necesario llenar de ropa sucia

los costales ni esperar ese día
para sacar las manchas a la luz.
Y cambian.
Miraba el giro de la lavadora
aislada en un rincón y hablando a nadie,

igual que ella.

Pero vean cómo mis dedos
han empezado a tomar esas formas,
sarmientos o patas de insecto,
que van paralizando el natural discurso
de su postura primitiva.
Y que nada tienen que ver con el agua fría, según parece.

(Grandes inventos, Amparo López Pascual)

Primer Premio de Poesía Andrés García Madrid, 2014

© Inés Espinosa